Otra trama. revista Noticias.

Resistiendo

Otra trama. Periodístico cultural. Viernes a la medianoche por Canal 7. Director: Gabriel Fullone. Conducción: Osvaldo Quiroga. Producción: TV Pública.

Por

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★★★1/2 Cuánto pero cuánto riesgo lleva expresar a los cuatro vientos “¿y qué onda un programa que hable del cine, el teatro, las artes plásticas, la literatura, la música?”. Ufff, cuidado porque te caerá el sayo de aburrido, pacato, antiguo. Peor: elitista que no comprende el gusto de las masas. Todavía más abajo: iluso soñador anclado en un mundo irreal. En fin, pusilánime que no entiende el negocio. Mandarte al cable puede que sea la respuesta más amable. Pero entonces, sí, el desafío será ser divertido, tal vez didáctico, tener muy claro a quién va dirigido. Por supuesto que todas esas exigencias tienen sentido. El problema es que siempre, rigurosamente, esas respuestas deben darlas los infelices que quieren informar acerca de una película, una obra de teatro, un museo al que perderle el miedo.
Guglensenlón, grita la hinchada. Para esos nichos están los blogs, youtube, páginas especializadas: suele escucharse eso y es verdad. Hay de todo para todos los gustos porque la cosecha de opinión nunca se acaba. ¿Y? ¿Por esa razón los programas de chimentos arrasan la tevé abierta sin dejarles lugar a los espectáculos? ¿Acaso las irrefrenables publicidades de antipiojos y de jarabes antitós se negarían a aparecer en un programa donde el tema fuera un libro o un actor no famoso? ¿O la inercia de la repetición es ley? ¿De quién es el prejuicio?
Toda esta perorata inutilísima viene a cuento de una resistencia. La de Osvaldo Quiroga (trinchera que comparte con Cristina Mucci), un periodista y crítico (uy, cuco) que insiste desde hace casi veinte años con hacer un programa (primero en Cablevisión y a partir de 2000 por Canal 7) que primero se llamó “El refugio de la cultura” y hoy “Otra trama”, un título con menos historia pero más interesante que el original, que peca de explícito y un poquitín pedante.
Y aquí me hago cargo de lo que se hace siempre: ponerse los anteojos y exigirle al ciclo “cultural” excelencia en los detalles. Que no sea ampuloso pero tampoco banalice el contenido; que no dé veladas paquetas pero a quién se le ocurre la cumbia en el Colón; que traiga a figuras emergentes pero cómo se olvida de los miembros fundadores; y etcétera. Muchos de esos detalles son criticables en “Otra trama” y bienvenidas esas polémicas. En mi caso, podría preguntarle a Quiroga por qué la televisión queda afuera de su mundo, por qué mantiene a raya algunos géneros y esto y lo otro, pero no importa. En un momento en que la opinión pública está focalizada en “6,7,8” sí o no, es mucho más urgente cuidar otros trapos: el chiquito espacio de medianoche que tiene gente que no es convocada por el resto de la televisión privada. Después discutamos si le sacamos el blazer al conductor, pero mientras tanto, a dejar prendida esa lamparita. No porque se trate de iluminar el rumbo sino porque es casi la única puerta abierta para muchos artistas.

La tevé que viene en 2016

La televisión que se viene

Nuevas ficciones, telenovelas turcas, programas que siguen y otros que se van conforman la nueva grilla de los primeros meses de 2016

MIÉRCOLES 16 DE DICIEMBRE DE 2015
Luciano Castro, Araceli González y Juan Darthés, triángulo de Los ricos no piden permiso
Luciano Castro, Araceli González y Juan Darthés, triángulo de Los ricos no piden permiso.Foto:Archivo
La Leona, la nueva apuesta de Telefe
La Leona, la nueva apuesta de Telefe.

TELEFÉ

La leona: telenovela con guión de Susana Cardozo y Pablo Lago, producida por El Árbol, que marca el regreso de Pablo Echarri y Nancy Duplaá como pareja protagónica. Ellos son Franco Uribe y María Leone, enfrentados y atraídos por intereses contrapuestos en una fábrica recuperada cuyo dueño es el malísimo Klaus Miller (Miguel Ángel Solá). El resto del elenco lo forman Juan Gil Navarro, Esther Goris, Susú Pecoraro, Dolores Fonzi y Peter Lanzani, entre muchos otros. Empieza en enero, en elprime time.

Educando a Nina: Griselda Siciliani vuelve a trabajar con Underground y, esta vez, en un protagónico multiplicado por dos. Será Nina y Mara, gemelas separadas al nacer con vidas muy diferentes (una es bailantera y la otra, la hija del dueño de una editorial) y que terminarán, por diversas razones, enredadas. Quien la acompaña en esta comedia familiar -proyectada para el prime time pero sin fecha de estreno- es Esteban Lamothe, que vuelve a la tele después de un 2015 en el que actuó en las películas La patota, Abzurdah y El 5 de Talleres.

Dos melodramas turcos: el 1° de diciembre comenzó Karadayi, historia ambientada en los setenta, con Bergüzar Korel, la Sherezade de Las mil y una noches, como una fría jueza, y Kenan Imirzalioglu, el protagonista de Ezel, como un zapatero que defiende a su padre acusado de un crimen. Por su parte, Sila, esclava por amor tiene también el ingrediente del choque cultural entre las ciudades cosmopolitas y las zonas tribales que respetan las antiguas tradiciones. Realizada entre 2006 y 2008, es protagonizada por Cansu Dere (Ezel).

Rumores y novedades: y llegó el día en que Gran Hermano tuvo ficción propia. Coproducción de Endemol Shine y Telefé, la serie de 13 capítulos presenta a un joven ingeniero que ingresa a la casa del más famoso de los realities, donde anuncia, en vivo para todo el país, que tiene una bomba que hará estallar si no liberan a su hermana injustamente detenida. Por otro lado, el canal acordó con las productoras Eyeworks Argentina y Warner Bros para desarrollar un big show de cocina en horario central. Otro de los proyectos en danza es la ficción que prepara Cris Morena, esta vez para adultos: Finderland, tierra de buscadores, con la China Suárez, Benjamín Vicuña, Natalia Lobo y Benjamín Amadeo. También está en marcha la adaptación de Mad about you (Loco por vos), la sitcom de Sony. Si bien trascendieron algunos nombres (Julieta Zylberberg y Juan Minujin), desde el canal no hay mayores confirmaciones. Tampoco está dicha la última palabra acerca del lanzamiento en febrero de la primera versión post Gerardo Sofovich de Polémica en el bar, en manos de Gustavo Sofovich, hijo del productor y director, y Martín Kweller, cabeza de Endemol.

Regresos: en cuanto a continuidades, seguirán los ciclos de entretenimientos Boom y Escape perfecto, y el magazine mañanero Morfi, todos a la mesa. También vuelve Susana Giménez, pero todavía no se sabe cuándo. Eso sí, hoy estará en la pantalla con un especial de fin de año.

El Trece

Los ricos no piden permiso:en el prime time de enero (en competencia con La leona), cuando finalice Esperanza mía comienza la nueva tira de Pol-ka escrita por Marcos Carnevale, con amores y enfrentamientos entre familias y clases sociales. Si bien el triángulo central es el de Luciano Castro-Araceli González-Juan Darthés, hay muchas historias paralelas, con Gonzalo Heredia, Sabrina Garciarena, Agustina Cherri, Julieta Cardinali y el villano del cuento, Luciano Cáceres.

Esposa joven: con el resultado que le dio al canal Las mil y una noches, es lógico que intenten seguir la racha con otro culebrón turco donde una chica de trece años es obligada a contraer matrimonio.

MDQ para todo el mundo: los hermanos Eugenio y Sebastián “Culini” Weinbaum regresan con su programa de deportes, viajes y humor, más los estímulos de mamá Herminia.

Silencios de familia: entre abril y mayo, con libro de Javier Daulte (Para vestir santos, Tiempos compulsivos), dirección de Daniel Barone y las actuaciones de Adrián Suar, Julieta Díaz y Florencia Bertotti.

ShowMatch: Marcelo Tinelli prometió continuar al frente del ciclo, entre abril y mayo, aunque fuera elegido presidente de la AFA. Sin Tinelli no hay Showmatch, aunque tenga que grabar dos programas por día y salir cuatro en lugar de cinco veces por semana.

Jorge Lanata: aclaró que no hará Periodismo para todos en 2016 sino otros dos ciclos muy alejados de la información dura: uno, que produce Mandarina y se basa en un formato canadiense, propone encontrar al argentino más inteligente del país; el otro, entrevistas a solas con un personaje, para fin de año.

Los que siguen: durante el verano, continúan El diario de Mariana, Este es el show y Lo que das, a los que se sumarán diferentes formatos de entretenimientos como Canta si puedes y Pasapalabra. Mirtha Legrand seguirá su programa en Mar del Plata. Las mañanas seguirán igual, con Nosotros a la mañana y La mesa está lista. El ciclo de Magazine La jaula de la moda, que conduce Horacio Cabak, no pasará por ahora al aire.

TV Pública

Festivales nacionales: en el verano, los espectadores podrán disfrutar de Cosquín, Villa María, Jesús María, Vendimia, Fiesta del Sol, Fiesta del Chamamé y La Chaya, entre otros.

El marginal: en marzo se estrena esta serie policial, grabada en el penal de Caseros, de 30 capítulos de media hora, coproducida con Underground, escrita por Adrián Caetano y Guillermo Salmerón, dirección de Luis Ortega y protagonizada por Juan Minujín, Martina Gusmán y Gerardo Romano.

Cosa juzgada: la mítica serie del clan Stivel podría tener una nueva versión si avanzan las conversaciones con la productora Andrea Stivel.

Cómo continúa todo: en cuanto al resto de la programación, los contratos terminan en diciembre y la negociación queda abierta, salvo el caso de 6,7,8 que no continuaría, según dijo el propio presidente electo Mauricio Macri. Para el fútbol, sigue firme la transmisión de las Eliminatorias para Rusia 2018.

América

La continuidad de ciclos consolidados -como Intrusos, Infama, Intratables, Animales sueltos- es la regla para 2016. Pero durante el verano el programa de Alejandro Fantino no saldrá porque su conductor está grabando en Colombia para Fox la segunda temporada de Escuela de maridos. Volvería en marzo o abril. En su lugar, el canal no confirma el reemplazo si bien una versión dice que iría Resumen de medios, de la productora de Gastón Portal. Lo confirmado: otra edición de Gran Hermano, desde abril, que este año le dio al canal muy buenos resultados de audiencia. Por ahora, prueban panelistas y conductores. Entre los nombres, suena fuerte el de Maju Lozano.

Nueve

Aún hay poco decidido en el canal que preside Diego Toni. Algunos de los ases de la emisora están confirmados para 2016, con algunos cambios por obligadas vacaciones. Durante enero, de lunes a viernes de 10 a 12, Implacables ocupará el lugar de ¡Qué mañana!, el magazine conducido por el chef Ariel Rodríguez Palacios, que volverá a su espacio en febrero. El programa de entretenimientos Combate seguirá en su horario habitual, de 17 a 19, y lo mismo sucederá con el clásico Bendita, con Beto Casella, de 20.30 a 22. El prime time aún no está definido, aunque hay negociaciones con Endemol para producir un gran gameshow nocturno. También hay en carpeta tres series del catálogo Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (BACUA): una, Conflictos modernos, de la productora On Tv de Claudio Villarruel y Bernarda Llorente, empezó anteayer.

Los que siguen, los que se van: a fin de año termina el contrato con Bajada de línea, el programa político conducido por Víctor Hugo Morales. Acerca de TVR y Duro de domar, ambos producidos por PPT, de Diego Gvirtz, el canal quiere mantenerlos al aire. “Esa es mi intención. El contrato incluye 2016. Pero Gvirtz (director de la productora del grupo Indalo) tiene derecho a hablar con Suar si quiere”, dice Toni sobre la propuesta que llegó a la oficina del gerente artístico del Trece. Sin embargo, según suponen los mismos integrantes del panel de DDD, no tendrán canal para la próxima temporada.

Sin lugar aún

No tienen canal ni mucho menos horario pero Ideas del Sur apuesta a dos pilotos: Abogados, con Ana Rosenfeld, Fernando Burlando y Mauricio D’Alessandro, un trío de especialistas en derecho que opinan sobre casos judiciales; y El universo de Lourdes, un infantil conducido por Lourdes Sánchez, la bailarina y participante del “Bailando por un sueño”.

La serie de mi vida

Los guionistas consagrados eligen cuál de sus ficciones favoritas les gustaría adaptar, mientras que los que ya tuvieron la oportunidad de hacerlo explican las virtudes y contrariedades de esta tarea bastante difícil

PARA LA NACION

DOMINGO 11 DE OCTUBRE DE 2015
Si Campanella tuviera que elegir una serie para hacer, haría CSI: Buenos Aires
Si Campanella tuviera que elegir una serie para hacer, haría CSI: Buenos Aires.Foto:Archivo
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¿Quién es el dueño de una idea? El que la patentó primero. Después vendrán las quejas de los lentos y soñadores; las envidias de los narcisistas que no entienden por qué no se les ocurrió a ellos, y los que aceptan que la creatividad a veces es un don de los otros. A este último grupo pertenecen los guionistas que se entusiasman con tomar la obra ajena y convertirla en algo propio, sin violar el derecho del autor. Mejor no lo podía definir Esther Feldman, responsable de la versión local de En terapia: “Adaptar es adoptar. Si no sos capaz de enamorarte del hijo de otro y cuidarlo como si fuera tuyo, mejor no lo hagas”. Porque no es una operación fácil. No basta con traducir y poner “coche” donde dice “carro”. Hay que meterse en el barro de la idiosincrasia, la oportunidad de la coyuntura y rezar, porque el éxito de un formato en el centro no garantiza idéntico resultado en la periferia.

Juan José Campanella

CSI: Buenos Aires

“Con sinceridad, no adaptaría ninguna serie extranjera a la Argentina. Prefiero recorrer el camino inverso y hacer cosas originales que se puedan meter como formatos en el exterior. Eso cimenta nuestra industria, y le da un plus de material original. De hacer una serie argentina basada en material extranjero, sería más como un spin-off, algo que surja de una idea original extranjera, pero cuya versión argentina sea original. Supongamos un CSI: Buenos Aires, con la medicina forense pero con casos y personajes nuevos, originales, y argentinos; en ese caso, podría ser posible. Creo que funciona para la audiencia porque ve un material extranjero, pero en su propio idioma, de más fácil acceso.”

Marcos Carnevale

Carnevale. 52 años, cineasta y autor de muchos éxitos televisivos como 099 Central, Soy gitano, Padre Coraje(Martín Fierro de Oro), Valientes y Malparida. En 2006, hizo para Pol-ka la adaptación de la primera temporada deAmas de casa desesperadas, la serie de Marc Cherry.

“Me quedo con un megaéxito como fue Lost porque la trama y los personajes no nos resultarían ajenos. Por supuesto, debería ser un grupo que represente muy bien a cada estereotipo nacional, mostrar nuestra sociedad perdida en el medio del océano buscando organizarse mientras se defiende de esos otros. Es una idea muy universal que puede funcionar en casi cualquier lado. Fui muy feliz haciendo Amas de casa…, y mi balance es positivo. Lo más difícil fue tratar de traer ese barrio y la problemática de esas mujeres a una versión argentina porque traducir costumbres no es tarea fácil. Por momentos lo logramos y, en otros, creo que no tanto. Tampoco podíamos apartarnos de la trama, ni cambiar rumbos, ni desvirtuar la naturaleza de los personajes sin sacar de eje la serie.”

Jorge Maestro

Two and a Half Men

Maestro. 63 años, autor y docente que conformó con Sergio Vainman una de las duplas más exitosas de la televisión con productos como Nosotros y los miedos, Zona de riesgo, Montaña rusa, Clave de sol, La banda del Golden Rocket, Los machos y, este año, Milagros en campaña, entre otros programas. Además fue guionista de Son amores y El sodero de mi vida.

“Elijo Herederos, serie española creada por David Paniagua y Pablo Tébar, por la intriga: una familia donde una mujer hace lo que sea para mantenerlos unidos a pesar de traiciones y crímenes. Es una historia que bien podría ocurrir en nuestra cultura donde ciertos valores con tufillo feudal mandan. También me gusta Two and a Half Men porque hombres solos y perdidos, intentando sobrevivir ante la mirada juiciosa de un niño, hay en todo el mundo. Sería acercarnos a un género que la TV argentina ha olvidado, la comedia, donde se puede reflexionar de manera amable de las barbaridades más grandes que cometen los seres humanos.”

Diego Alarcón

Everybody Loves Raymond

Alarcón. 48 años, guionista y docente, fue el adaptador junto a Axel Kuschevatzky, de las comedias La niñera y Casados con hijos.

“Me encantaría trabajar sobre tres series: Everybody Loves Raymond, Arrested Development y 30 Rock. La primera sería por lejos la que aquí mejor funcionaría. El macromundo erigido alrededor del cuestionado Raymond, en esa familia tan endogámica y disfuncional, es un conflicto que nunca dejará de ser universal y ofrece un sinnúmero de desavenencias francamente encantadoras. Las ventajas de realizar una adaptación es que aún sobre un perímetro predeterminado se puede recrear y reescribir gran cantidad de material sin afectar la estructura original, enriqueciéndolo con nuestra propia matriz humorística. El riesgo es que el resultado concluya en algo muy ajeno a nuestra idiosincrasia. Por suerte no nos sucedió con La niñera ni Casados con hijos: la primera fue el «vuelo de bautismo» para la sitcom en nuestra tevé y la otra, se volvió un gran clásico de nuestra pantalla.”

Javier van de Couter

Bloodline

Van de Couter. 40 años, actor, autor de las miniseries La celebración, Historias clínicas y, junto a Martín Méndez, Historia de un clan, la versión de Underground sobre los Puccio. En cine fue el director y guionista de las películas Mía y Perro amarillo.

“Elijo Bloodline, la serie de Netflix, una historia sobre una familia que tiene un hotel, donde el hermano «descarriado» vuelve para saldar cuentas pendientes y desentierra secretos familiares. Me parece que resultaría atractiva porque es un thriller vincular, con personajes empáticos y donde el suspenso convive con lo doméstico. Sería fiel a la esencia, no cometería el error de dosificar la oscuridad que tiene, ni subestimaría al espectador. Es un verdadero desafío porque es complejo trasladar una historia que quizá tiene muchos guiños, humor e ironía. Deben encontrarse las metáforas exactas para que surtan efecto.”

Marcelo Camaño

The Wire

Camaño. 49 años, autor de las telenovelas Montecristo y Vidas robadas(ambas ganadoras del Martín Fierro de Oro), del unitario Televisión por la identidad (ganadora del Emmy a Mejor Miniserie) y La dueña e Historias de diván, entre otros trabajos.

“Las policiales The Wire, The Bridge o Wallander (sueca y ya con adaptación inglesa), y quizá también la italiana Gomorra se pueden adaptar con temáticas de nuestra realidad. Para que funcione hay que adaptar los contenidos de la serie a las reglas del país que la tome. No sirve respetarlo tal cual porque el público se siente expulsado al no reflejarse, como pasó con el horror que hicieron con Amas de casa desesperadas. La ventaja de una adaptación reside en tomar la obra como obra de arte y hacerla estallar de nuevo. La desventaja es aceptar las condiciones del estricto negocio, sabiendo que eso lleva a un fracaso.”

Lily Ann Martin

Friends

Martin. 49 años, guionista de la sitcom Amor mío, producida por Cris Morena con Romina Yan y Damián De Santo, y las tiras Valientes, Malparida, Lobo, Solamente vos. Además, junto a Marta Betoldi, escribe la exitosa comedia Esperanza mía. También tiene su carrera como guionista cinematográfica: escribió Erreway: 4 caminos y Tocar el cielo, entre otras.

“Haría Friends, Mad about You y Will & Grace porque son sitcoms que me gustaron mucho. Fui fanática, me vi todas las temporadas y las disfruté cuando todavía no sabía que me iba a dedicar a escribir para televisión. Estoy segura de que funcionarían perfectamente porque las historias que cuentan y el humor que tienen son universales. Están probadas y les fue bien. El error que no hay que cometer es el de subestimar al público, el famoso «esto no lo van a entender»”.

Esther Feldman

The Big Bang Theory

Feldman. 50 años, escritora y guionista en televisión, cine y teatro. En dupla con Alejandro Maci, son los autores de Lalola, ganadora de Martin Fierro de Oro, y Los exitosos Pells y de la adaptación de las tres temporadas de la serie israelí En terapia.

“Elijo The Big Bang Theory porque soy fan desde el primer capítulo, por su humor inteligente y porque revaloriza la mirada del nerd y le encuentra otra vuelta, además de tener la precisión de un reloj. Como me gustan mucho los policiales, me quedaría con True Detective y Homeland, series que plantean un debate ético a los personajes.

Hay que comprender la idiosincrasia para que el público no sienta el trasvasamiento. En terapia fue un hijo más, igual que Okupas o Los exitosos Pells y el mejor elogio fue decirme que no podían creer que no fuera argentina.”

Las mujeres toman la palabra

Reconocidas periodistas y conductoras de programas políticos se reunieron para hablar del terreno ganado y de los prejuicios que persisten en un medio donde los hombres siguen liderando

PARA LA NACION

SÁBADO 24 DE OCTUBRE DE 2015
Más de la mitad del padrón electoral argentino es femenino. Del total de 32 millones de ciudadanos, casi 16.400.000 son mujeres. Claro que a la hora de opinar y analizar la política en TV esa proporción no se mantiene; pero poco a poco las periodistas van haciéndose un lugar. En el poco nutrido panorama que la TV abierta ofrece para la política, ninguna conduce un programa, aunque sí coconducen noticieros o son parte de paneles. En el cable, en cambio, logran una mejor representación: 50 minutos (María O’Donnell), A fuego lento (Clara Mariño), ambos por Canal 26, yDame el poder (ElizabethDe Luca) en Metro, son algunos ejemplos. También por Metro, sumamos a esta lista Será justicia (Lorena Maciel) y Magdalena y el país (Ruiz Guiñazú).

Trece de esas mujeres periodistas y conductoras fueron convocadas para hablar de su trabajo, de los prejuicios que aún persisten y de las conquistas logradas. A las ya mencionadas Ruiz Guiñazú, Mariño, O’Donnell y Maciel, se sumaron Nancy Pazos, Luciana Geuna, Marisa Andino, María Julia Oliván, Luisa Valmaggia, Cynthia García, Débora Plager, Rosario Lufrano y Mónica Gutiérrez.

Para Magdalena Ruiz Guiñazú se trata de una falta de confianza de los programadores, “que parecen no leer la prensa escrita donde se destacan tantas mujeres”. En cambio, ella sí estuvo atenta. “A mí, las puertas del horario duro de la radio, la primera mañana en AM, me las abrió una mujer, Magdalena -dice María O’Donnell-. Lanata también ha sido generoso, pero el lugar de columnista me lo abrió ella. La verdad es que hay muchísimas mujeres periodistas, pero los jefes y conductores son en su mayoría varones; hay disparidad en el manejo de la autoridad, como si no se terminara de creer lo que una mujer puede aportar”, dice una de las pocas periodistas que lidera un programa de radio (La vuelta, por Continental) y uno de televisión, por Canal 26.

Más que revelador es el caso de Valmaggia, conductora de Atando cabos, por radio Cooperativa, y en 2013, de Juego de damas, por Canal 23. A las reuniones por trabajo va con su marido para evitar que le ofrezcan menor cachét o precios más altos por un espacio: “Voy con él porque siento violencia; cuando te desplazan de un programa exitoso sin importar si lo hacés bien o mal, es violencia; si te sacan del aire sin explicaciones, es violencia. La palabra de los conductores varones tiene mayor peso, por tanto tienen más auspicios: eso también es discriminación y violencia”.

Ganadora del último Martín Fierro por labor periodística en radio, Lufrano dirigió Canal 7 (2006-8), cocondujo varios noticieros televisivos, un ciclo de investigación (Primera noche, Telefé) y hoy tiene dos programas de radio, en Rivadavia y en Radio Uno: “Poco a poco, el lugar de adorno de la mujer en un noticiero fue cambiando. Me pasó al principio pero si alguno quiso dejarme de adorno, no pudo. Por mi personalidad, siempre tuve conciencia de mi lugar. Y los lugares se ocupan”.

¿En el periodismo hay un estilo femenino de conducción? En este aspecto, no hubo coincidencias. Para algunas, sí, como Pazos: “A las mujeres, que nos cuesta o nos costó todo mucho más, nos cuesta ser condescendientes o chupamedias con los entrevistados. No veo ninguna (Alejandro) Fantino femenina, y aclaro que me encanta su programa; pero si fuera mujer, sospecharían que tiene la bombacha floja porque se enamora de cada uno de sus entrevistados”, dice la conductora de la primera mañana de Radio Uno y con muchos años en el cable con su programa Ruleta rusa.

También Maciel, coconductora en TN y generadora de su propio espacio en Metro, coincide: “Las mujeres conceden menos, tienen menos sobreentendidos, menos códigos. También repreguntamos porque no se nos exige saberlo todo”.

Para otras, como García, “no hay temáticas propias sino buenos o malos periodistas”. La panelista de 6,7,8 y conductora de la primera mañana de Radio Nacional es una de las pocas que reconoce haber ido a llorar al baño “cada vez que quise llevar algún tema de género y el conductor o el productor me decían que no era masivo. O cuando me pedían que dejara la silla para que sentaran otros. Pero nunca me acobardé”.

Belleza, juventud, parentesco o padrinazgo suelen ser términos citados a la hora de hablar del éxito de otros pero en especial si se trata de mujeres y, más aún, si está en juego la información. “Hay una zona sinuosa, cuando recién estás empezando a contactarte con fuentes, en que es posible que acepten la charla porque sos mujer. Pero esa sencillez del principio se termina pronto y sigue como con cualquier periodista sin diferencia de género”, dice Geuna, columnista en la mañana de La 100, en Periodismo para todos y en la revista Ohlalá! “Siempre los varones con los que competimos van a preferir pensar que conseguimos primicias por utilizar la parte baja de nuestro cuerpo, porque si reconocen que es porque somos más inteligentes, se matan”, dice entre carcajadas Pazos. Para Andino, coconductora del noticiero de Canal 9, hay cosas que sirven de puntapié inicial pero que hay que sostener: “Si al ser «hija de» no le hubiera agregado esfuerzo, trabajo y dedicación, de nada habría servido”. El otro lado de la historia le tocó a Valmaggia: “Con esa nariz, no podés hacer televisión”, cuenta que le dijo una vez una directiva de América. “Y me mandó a operarme. La presencia de mujeres no garantiza paridad ni estar a salvo de la discriminación”, dice la periodista con su nariz intacta.

Por último, el nudo central donde se cocina la paridad entre géneros. Porque para competir en el trabajo, hay que tener el frente interno cubierto. Porque todavía la maternidad divide aguas y genera preguntas que no tocan por igual a varones y mujeres. Pazos eligió: “Hay momentos en que postergamos nuestra carrera para enfocar la vida en otro lado y eso, en medios tan competitivos, pesa. Pero no hay plata ni poder en el mundo que me cambie los atardeceres con mis hijos en casa”. Para Gutiérrez, “las mujeres pagamos un costo muy alto porque hay mucha demanda sobre nosotras. Es un oficio muy exigente, con horarios a contramano de la vida familiar, y encima teniendo que demostrar el doble de dedicación y entrega”. Una posibilidad para conciliar la profesión con el hogar es poder trabajar desde la casa, como en parte hace Geuna, mamá de dos chiquitos: “Todo no se puede. Quiero disfrutar de lo que hago y no tener que vivirlo como una exigencia agotadora”. En medio de todas esas variables, las periodistas quieren ejercer su palabra.

¿Lo digo o no lo digo?

Por estos días suena fuerte el rumor de que Jorge Lanata no seguiría el año próximo al frente de Periodismo para todos . También se escucha que sería una mujer quien ocuparía su lugar: nada menos que Mirtha Legrand, la diva de los almuerzos que en los últimos años devino en entrevistadora atípica y formadora de opinión.

Diego Toni. revista Noticias.

6 de octubre de 2015

Diego Toni: “No hay una línea política en el canal”

Gerente de Contenidos de Canal 9 desde 2013, habla de latas televisivas, el mito del “fantasma” González y su relación con Sofovich.

Esto es lo más winner que puedo ser”, dice Diego Toni al fotógrafo, que le sugiere mayor entusiasmo ante el flash. Pero no. Con un aire dolinesco, el gerente de Contenidos de Canal 9 se parece más a un pensador melancólico que a un empresario. “Cuando era joven, con los rulos, me encontraban parecido a Ricardo Darín”, arrima sin obtener respuesta. En cualquier caso, queda claro que lo suyo está detrás de cámara. Por herencia o por ósmosis, algo de esa inclinación tenía que llegarle.
Hijo de Luis Pedro Toni, conocido periodista de Espectáculos, a su casa la visitaban el megaconductor Pipo Mancera y el inventor de Crónica, director de canales y empresario Héctor Ricardo García quien, además, es su padrino. “Me pasaba a buscar y nos íbamos a pasear”, dice el responsable de la programación de Canal 9 desde abril de 2013.
Noticias: ¿En esa casa se hablaba todo el día de chimentos?
Diego Toni: No. Mi mamá era ama de casa, papá estaba afuera todo el día y cuando llegaba no se hablaba de trabajo. Salíamos los fines de semana, mucho al cine, toda la familia.
Aquella familia del barrio de Villa Devoto y Belgrano estaba formada por los padres y tres hijos varones: además de Diego, Luis –en la actualidad trabaja en el canal– y “Tochi”, que tiene síndrome de Down y vive en el hogar paterno. La bioquímica Marcela Cambas (53), Agustina (20), estudiante de Arquitectura, y los mellizos Franco y Tomás (18), estudiantes de Ciencias Exactas, uno, y de Ciencias de la Comunicación, el otro, son la familia que fundó en los ´90. Tal vez por conocer a los periodistas, Toni habla poco de su historia doméstica. Sin dejar de ser amable, es muy parco y hay que andar robándole las palabras.
Noticias: ¿Qué hacía de chico?
Toni: Miraba mucha pero mucha televisión, tanto que hasta hoy te puedo repetir los horarios y la programación de los canales.
Noticias: ¿Y no jugaba al fútbol? ¿De qué club es hincha?
Toni: Sí, jugaba. De Estudiantes de la Plata.
Noticias: ¿Qué? ¿Pero usted es de La Plata o tiene algún tío por ahí?
Toni: No. De chico, a fines de los ´60, seguí la campaña de Estudiantes. Mi papá era comentarista deportivo y acompañaba a Enzo Ardigó. Iba con ellos y me hice hincha. Pasó el tiempo y ahora llevo a mis hijos a la cancha.
Noticias: ¿Dónde estudió?
Toni: La secundaria la empecé en el Colegio Episcopal, en Devoto, pero me cambié al Saint Jean, en Urquiza, donde tuve de compañero a Jorge Rial.
Noticias: ¿Cómo era?
Toni: Igual que ahora, un gallego calentón.
Noticias: ¿Siguió estudiando?
Toni: Fui a Derecho pero no seguí, quería trabajar. A mi papá no le gustó pero me dejó hacer, no se metió.
Noticias: ¿Consiguió trabajo?
Toni: Le pedí trabajo a mi padrino, en Crónica. “¿Querés trabajar? –me dijo– Bueno, te espero mañana a las 9 en el diario”. Ahí estuve. Él no había ido. Lo esperé. Llegó a las cuatro de la tarde. Nunca llegaba antes. Lo hizo para probarme, para ver cuántas ganas tenía de trabajar.
Noticias: ¿Y trabajó?
Toni: Sí. Creía que iba a ser su mano derecha o algo así. Me mandó de cadete a la sección Publicidad. Me quedé un tiempo hasta que me salió una oportunidad en la revista “Semana”, de Editorial Perfil, y un trabajito en el programa “La casa de Patricia”, con Patricia Lage por ATC, donde empecé a producir y me di cuenta de que quería eso. Después estuve en Teledos con Lucho Avilés y con Gerardo Sofovich; comencé como asistente de producción en “La noche del domingo”.
Noticias: ¿Cómo se llevaban?
Toni: Mi pasión por este negocio la aprendí de él, durante veinte años trabajé con él. Aprendí mucho y también discutíamos mucho. Era muy celoso, no quería que lo dejaras ni trabajaras para otro. Era un tipo que veía más allá, igual que García o Tinelli que ven notas donde la mayoría sigue de largo. Una vez, en los clasificados encontró a un tipo que vendía un oso hormiguero y lo llevó a “La noche del domingo” y fue un éxito. Esa clase de cosas que los comunes no haríamos.
Noticias: ¿Lo extraña?
Toni: Por suerte nos amigamos. Durante cinco años estuvimos sin hablarnos. Se enojó porque no me fui a América con él, me quedé en el 9 adonde había ido por Hadad, a quien conocí como productor y como gerente del canal. Estaba bien ahí, no quise cambiar, pero Gerardo no lo entendió. Cuando volvió al 9 nos amigamos.
Noticias: ¿Canal 9 es el “canal de las latas”?
Toni: Siempre la televisión argentina usó latas, mucho antes de que las legitimara El Trece con la novela turca “Las mil y una noches”. Claro que son más baratas que una producción nacional propia, eso no se niega pero, por otro lado, ¿por qué te vas a privar de ver esas ficciones extranjeras? De la misma manera que está perfecto que nuestras producciones se vean afuera, como las latas de Natalia Oreiro o antes de Andrea Del Boca que fueron furor en Europa del Este e Israel. Además, acá hay cosas que ya no se pueden hacer. Es un camino que se abandonó. Lo inició Alejandro Romay pero se apostó a producir para el mercado interno y no al internacional.
Noticias: ¿Lo siente como una revancha que Telefe y El Trece programen “latas” brasileñas y turcas?
Toni: No es una revancha. Alguien creó esa campaña maliciosamente cuando el canal buscaba afinar sus cuentas y tenía más latas. La realidad es que todos los canales las tienen. Crecí con “Brigada A”, “El santo”, “Los tres chiflados”, “Ladrón sin destino”, “Los dukes de Hazzard” y eran latas, pero no las llamaban así, eran series. Le dicen latas las mismas personas que las fabrican: Pol-ka o Underground hacen buenas latas que venden al exterior. Decirle “latas” despectivamente no me gusta, es parte de la industria y de la globalización.
Noticias: Su padre es periodista de Espectáculos y habla de cine y teatro en lugar de chimentos. Sin embargo, hoy periodista de espectáculos se convirtió en sinónimo de chimentero. ¿Por qué pasó?
Toni: Porque la gente va mucho menos al cine y al teatro. Antes se llenaban y había varias funciones. Ahora no. El que quiere leer una crítica, la busca en Internet. En el cable puede haber algo así pero no en el aire que es popular, donde la mayoría de la gente, repito, no va a ver espectáculos.
Noticias: ¿Cómo ve el futuro de la televisión?
Toni: La televisión no va a desaparecer. Cambia el formato. Hay pocos recursos para sostenerla porque la torta publicitaria se reparte entre muchas más cosas. Nosotros trabajamos para expandir las multipantallas.
Noticias: ¿Cuánto le preocupa la carrera por el rating?
Toni: Banco mis programas, los espero a que crezcan y no doy manotazos desesperados de último momento. Además cambiar la programación es carísimo. Hay que darles tiempo a los productos. Por ejemplo, “Combate”, se fue consolidando de a poco. Había que construir ese televidente joven conectado a las redes sociales que no teníamos. También nos va bien con los unitarios. No quiero ficciones diarias. Me gusta un canal familiar, blanco, como lo que hizo Gustavo Yankelevich en Telefe, pero sin grandes figuras y con mucho entretenimiento. Me encantaría traer a Diego Capusotto, Guido Kaczka, Mariano Peluffo, Iván De Pineda. Pero no estoy en carrera contra lo que hacen otros; quiero acercarme a la gente, ese es mi desafío.
Noticias: Otro misterio: ¿cómo está formado Canal 9?
Toni: Había un mito que decía que Kiss pisaba pollitos en el escenario. Con el 9 también se construyó un mito, una campaña de prensa que el canal no contestó. En el canal trabajan 600 personas, nadie perdió el trabajo y hay ocho estudios de los que se usan seis con HD. El 9 tiene una alianza estratégica con el grupo Albavisión, donde Remigio Ángel González es un socio más, con socios de capitales argentinos: no hay ningún misterio, es imposible vivir fuera de la ley.
Noticias: ¿Diego Gvirtz, productor de “TVR” y “Duro de domar”, va a continuar en el 9?
Toni: Es mi amigo. Lo conozco desde hace 25 años. Su contrato se termina a fin de año y seguramente continuará. Me gusta “TVR” aunque quisiera que saliera los lunes. Si te referís a cuestiones políticas, no hay una línea política en el canal, ni yo la tengo; es cuestión de cada producción.
Noticias: ¿“678” podría mudarse al 9 si hay un cambio político?
Toni: No, no creo.
Noticias: ¿Le llega algún rebote todavía del affaire Viviana Canosa?
Toni: No, ya fue. No tuve nada que ver. Tantos años haciéndose la mala, después se lo tiraron todo encima. Pero nosotros quedamos en paz. Ojalá la vaya bien.
Noticias: En 2014, con “El patrón del mal”, el gran año de “Bendita” y la consolidación de “Qué mañana!” muchas meses se ubicaron en el tercer lugar ganándole a su competidor, América. Pero este año otra vez pasaron al cuarto.
Toni: Ellos hacen muy bien los programas de chimentos, los de discusión con panelistas, tienen esa especialidad, y con “Gran Hermano” les ha ido bien. Acá, las narconovelas funcionaron muy bien, abrieron un espacio a la audiencia masculina. Pero ahora tenemos que reacomodarnos. Las mañanas las ganamos con Ariel Rodríguez Palacios pero no entra en el promedio del Ibope. Y el noticiero, con el refuerzo de Marisa Andino, también creció. Con las telenovelas de la tarde vamos a seguir porque son una alternativa a los chimentos. Para los fines de semana tenemos los formatos de Ideas del Sur, “Tu mejor sábado” y “Tu mejor domingo”, y sumamos el talent show familiar “Está cantado”. En este país se discute todo y de la tevé hablan todos y opinan igual que con el fútbol.

Variaciones Walsh. revista Noticias.

TELEVISION

Por Leni Gonzalez

Pareja de detectives

Variaciones Walsh. Unitario. Jueves a las 22.30 por Canal 7. Elenco: Nicolás Cabré, Luis Luque, Darío Grandinetti y otros. Guión: Esther Feldman y Alejandro Maci, basado en los cuentos de Rodolfo Walsh. Producción: TV Pública y Tranquilo Producciones. Dirección: Alejandro Maci.

*** (tres)

“Creo que nunca se ha intentado el elogio del corrector de imprenta y quizá no sea necesario. Pero seguramente todas las facultades que han servido a Daniel Hernández en la investigación de los casos criminales, eran facultades desarrolladas al máximo en el ejercicio diario de su trabajo”, escribió Rodolfo Walsh en el prólogo de “Variaciones en rojo”, premio municipal de Literatura de 1953 que publicó Hachette, editorial donde años antes el periodista y escritor había trabajado como corrector de pruebas y traductor de cuentos policiales.

Es justamente detrás de Daniel Hernández donde encontramos la voz de Walsh y su minuciosa capacidad para descifrar enigmas. Y es este personaje, interpretado por Nicolás Cabré, quien enlaza las historias de “Variaciones Walsh”, los trece capítulos de media hora del unitario de la TV Pública dedicados a homenajear la memoria del intelectual y militante asesinado hace casi cuatro décadas por la dictadura militar. Los relatos -”La aventura de las pruebas de imprenta”, “La sombra de un pájaro”, “La trampa” y “Cosa juzgada”, entre otros- fueron adaptados por la dupla de “Lalola” y “Los exitosos Pells”, Esther Feldman y Alejandro Maci, quien además está al frente de la dirección.

“Variaciones Walsh” tiene muchos elementos de calidad destacable. En principio, el desafío de la ambientación entre los 40 y 50, años de tangos y varones de traje y sombrero, cuando reinaba la radio, la máquina de escribir y el humo del cigarrillo entre las palabras, época dorada para las tramas habitadas por inalcanzables mujeres con secretos. Ese clima de policial está logrado y es lo mejor que tiene esta ficción junto con el elenco: Luis Luque, como Jiménez, y Dario Grandinetti, como Laurenzi, los dos comisarios a los que sigue el inquieto Hernández en búsqueda de historias sangrientas capaces de entretener a los lectores; y los distintos actores y actrices que participan en cada relato como Soledad Villamil, Valeria Lois, Gonzalo Heredia o Sofía Castiglione.

Pero lo que no termina de funcionar es la narración. Porque la acción sólo está para ilustrar el texto. Los protagonistas cuentan lo que hicieron a los detectives (tal como sucede en una confesión policial) y este relato es acompañado por las imágenes que refuerzan lo dicho. Por eso, los excelentes bocetos que aparecen cumplen la misma función ilustrativa que la actuación, porque lo que el espectador sigue es el razonamiento hablado del detective que desata el nudo del misterio y no lo que hacen los personajes. “Variaciones Walsh” no emociona ni intriga porque todo el peso está en la revelación del investigador, un escalón por encima del resto de los esquemáticos personajes. El interés no reside en desentrañar la táctica del culpable sino en observar la puesta en escena, como en los dibujos de los libros de cuentos que le ponen caras y ropajes a lo que ya leímos.

The Knick. revista Noticias.

16 de noviembre de 2015

Sin anestesia

The Knick. Serie. Viernes a las 23.59 por Max. A las 23 el capítulo anterior. Y repeticiones sábados a las 01 y 22. Guión: J. Amiel, M. Begler y S. Katz. Dir.: S. Soderbergh.

Por

Television

★★★★★ Las series sobre médicos, hospitales y emergencias son un clásico exitoso de la televisión. Quizá porque las tragedias y los milagros de la curación conforman una tierra de fe que el avance científico nunca terminará de desacralizar: el sanador siempre tendrá algo de dios y el sanado, de redimido. Sin embargo, no es en esa profunda piedad en la que se sustenta “The Knick”. Y por eso, es única y se despega de parientes del subgénero.
En su segunda temporada por canal Max, del paquete premium HBO (puede verse completa en On demand), “The Knick” logra desde el principio tener esa marca propia que permite reconocerla del montón, un estilo sostenido que es obra del director (y también productor) Steven Soderbergh. Decidido hace un tiempo a alejarse del cine para dedicarse a la era de oro de las series, el realizador de “Sexo, mentiras y video”, “Erin Brockovich” y “La gran estafa” puso en el centro de la escena a la época: el protagonista principal es el año 1900 en la ciudad de Nueva York, en un hospital, el Knick (que existió, el Knickerbocker, ubicado en zona norte de Manhattan y abierto hasta 1979) donde la esperanza de vida era una discusión diaria y la discriminación ordenaba el lugar de ricos y pobres, blancos y negros, mujeres y varones. Ese clima tiene un compás electrónico, el de la música de sintetizadores de Cliff Martínez (compositor que acompañó muchas veces a Soderbergh), que provoca una síntesis indisoluble: ese teclado es acción en “The Knick”.
Para cualquier espectador es un viaje de ciencia ficción observar cómo se trataba la salud hace un siglo, sin anestesia ni antibióticos pero con una enorme convicción en el progreso de la ciencia y el triunfo de los mejores. En ese contexto a tientas entre lo aprendido y todo lo que queda por investigar, se mueve el jefe de cirugía del hospital, John W. Thackery, un doctor genial y adicto a la cocaína que encontró en Clive Owen la medida perfecta de pasión y oscuridad. Con él trabajan Algernon Edwards (André Holland), un brillante médico negro limitado por los prejuicios; la enfermera Lucy Elkins (Eve Hewson, hija del cantante Bono), enamorada de Thackery; la hermana Harriet (Cara Seymour), una monja que hace abortos; Cornelia Robertson (Juliet Rylance) una aristócrata progresista que transgrede las normas de su clase y su género.
Todo el elenco encarna el dramatismo de una sociedad desigual e injusta donde la alegría es una pincelada momentánea. A los afortunados los persigue la hipocresía y al resto, la crueldad de reglas que no manejan. Pero para todos, la enfermedad es el peor fantasma. Contra él lucha Thackery, como un semidiós de hallazgos caprichosos, capaz de bendecir con el alivio o de errar fatalmente el camino. En “The Knick” sentimos cerca el aliento que nos recuerda que estar vivo puede ser una hazaña mucho más prioritaria que ser feliz.

Morfi. revista Noticias.

TELEVISION

A cocinar que se acaba el mundoMostrando IMG_3047.JPG
Morfi
, todos a la mesa. Magazine culinario. Lunes a viernes a las 10.30 por Telefe. Conducción: Carina Zampini y Gerardo Rozín. Columnistas: María Belén Aramburu y Ariel Rodríguez. Cocineros: Santiago Giorgini, Chantal Abad y Rodrigo Cascón. Produccion: Telefe y Corner. Director: Grendel Resquin.

*** (tres)

La previa del almuerzo se puso linda en la tele. Y lo de linda vale por competitiva palo y palo porque por lo demás, el canon mañanero es uno solo, colorido, altisonante y hambriento. Hasta “La mesa está lista” que en su inicio había elegido recortarse de las ollas y sartenes (como lo marcamos en este espacio) cayó ante la máxima de tener lo que tienen todos: cocinar es el norte y a puro redoble de tambores y alegría brasileña.

Morfi”, el programa de Telefe producido y conducido por Gerardo “bremer en V” Rozín junto a la actriz Carina “jeans & stilettos” Zampini, lo declaró de entrada: hay mesa de desayuno, de almuerzo y picoteos alrededor de las hornallas mientras los chefs vociferan sus trucos esenciales. Insólita mezcla de ingredientes, la pareja de conductores resulta extraña pero efectiva, con dos sabores bien complementados: corrección y dulzura, por un lado; agudeza y vintage, por otro, todo salpimentado por los periodistas María Belén Aramburu y Ariel Rodríguez que aportan pastillas de actualidad y deportes. El mejor clima se logra durante la charla y morfi con los invitados, cuando se prueban los platos mientras Rozín aprovecha para ejercer su muy buen papel de entrevistador serial y regalar nada menos que libros, un broche ideal para la sobremesa y el sello propio del programa. Lo demás es coreografía y batucada inoculadas a la fuerza: para despertador, es tarde, y como divertimento, demasiado temprano para distenderse con saltitos.

La patria a cuadros. revista Noticias

TELEVISION

La patria a cuadros. Cultural. Sábado a las 21.30 por Canal 7. Conducción: María Moreno y Daniel Santoro. Producción: TV Pública y Museo Nacional de Bellas Artes. Dirección: Alejandro Fernández Mouján.

***** (cinco)

¡Danger! ¿Cómo no sonaron las alarmas? ¿Y a éstos quién los dejó pasar? Un programa sobre cuadros argentinos de fines del siglo XIX en la televisión de aire, conducido por un señor parecido al profesor Jirafales y una señora de perfecto flequillo, anda suelto. Con el salvoconducto de la tevé pública, las hordas de chipolitaquis no han logrado capturarlo y seguirá dando vueltas hasta este sábado, el cuarto y último de su pertinaz osadía: contarle al público que un museo es un viaje divertido.

Porque “La patria a cuadros” no es un ciclo usual en el actual panorama televisivo, ni siquiera en el mismo canal 7 donde el cuco del rating no camina por los pasillos. Si bien es probable que el ciclo continúe, por ahora se trata de cuatro capítulos de una hora (termina este sábado pero está completo online en www.tvpublica.com.ar/programa/la-patria-a-cuadros), producidos por la emisora y el Museo Nacional de Bellas Artes. Cada capítulo aborda el análisis de un cuadro antológico de nuestra historia: “La vuelta del malón”, de Ángel Della Valle; “Sin pan y sin trabajo”, de Ernesto de la Cárcova; “El despertar de la criada”, de Eduardo Sívori; y “Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires”, de Juan Manuel Blanes.

Los conductores son dos personalidades prestigiosas en el mundo del arte, la literatura y los medios gráficos pero sus caras son desconocidas para la mayoría de la gente: pluma originalísima, María Moreno es escritora y periodista, autora de “El petiso orejudo”, “Vida de vivos”, “Teoría de la noche”, entre otros; y Daniel Santoro es artista plástico -cuya obra recrea la iconografía de Perón y Evita, como el “Manual del niño peronista”- y también audiovisual: junto al director del programa, Alejandro Fernández Mouján, realizó el excelente documental “Pulqui, un instante en la patria de la felicidad” (2007) y con Francis Estrada, la ficción “Proyecto aluvión” (canal 9, 2011) quizá la mejor de las series apoyadas por el INCAA.

‘La vuelta al malón’ es la primera denuncia de inseguridad en el conurbano bonaerense”, dice él. “Santoro se piensa que por ser feminista alguna vez trabajé cargando bultos en el puerto”, dice ella cuando llevan de a pie el pesado “Sin pan y sin trabajo” (réplica, no original, obvio) a los talleres ferroviarios en Liniers. De esa manera, ambos se meten con la obra de los pintores rioplatenses, sin didactismos y lejos del Billiken, asomándose a estas ventanas para charlar sobre las tensiones entre civilización y barbarie, pobreza, canon de belleza y marginalidad. Con ellos, paseamos por el Museo, escuchamos la explicación básica de la guía, vamos al taller a destripar la tela y volverla a armar para imaginar a esos personajes en la actualidad. Que suenen las alarmas nomás: “La patria a cuadros”, a contramano de los craneotecas de la masividad, es un programa divertido.