Y finalmente salvarnos

El cuerpo del otro

SÁBADO 12 DE DICIEMBRE DE 2015

Rigurosa, una mujer se para frente al público para contarle una historia real sucedida hace 65 años. Como una conferencista ante el auditorio, nos presenta el caso pero en lugar de señalar en un powerpoint o pasar un video, pone en juego su cuerpo de actriz y deja explícita la convención teatral: cada vez que cruce la línea de tiza marcada a su lado -nos advierte-, ingresará a otro tiempo y lugar para ser otra, Raquel, un ama de casa de pueblo que vive con el marido, la cuñada soltera y una pequeña hija, y a quien han diagnosticado una “enfermedad innombrable”. Cuando vuelva a cruzar la raya, retornará al presente, un aquí y ahora reforzado por la puesta en hora del reloj despertador.

Por un lado, la historia de la discriminación contra una mujer afectada por la más estigmatizada de todas las enfermedades (nunca es nombrada, pero no es difícil entender que se trata de lepra). Y en 1950, en el infierno de un pueblo de provincia, cuando el avance científico todavía no había desactivado el temor al contagio, a Raquel le prohíben tocar a su hija. En estos casos, la culpa es del enfermo, que además es mujer, es joven y trae problemas cuya solución cuesta mucho dinero. La crueldad puede ser un detalle cuando no nos incumbe.

La tevé que viene en 2016

La televisión que se viene

Nuevas ficciones, telenovelas turcas, programas que siguen y otros que se van conforman la nueva grilla de los primeros meses de 2016

MIÉRCOLES 16 DE DICIEMBRE DE 2015
Luciano Castro, Araceli González y Juan Darthés, triángulo de Los ricos no piden permiso
Luciano Castro, Araceli González y Juan Darthés, triángulo de Los ricos no piden permiso.Foto:Archivo
La Leona, la nueva apuesta de Telefe
La Leona, la nueva apuesta de Telefe.

TELEFÉ

La leona: telenovela con guión de Susana Cardozo y Pablo Lago, producida por El Árbol, que marca el regreso de Pablo Echarri y Nancy Duplaá como pareja protagónica. Ellos son Franco Uribe y María Leone, enfrentados y atraídos por intereses contrapuestos en una fábrica recuperada cuyo dueño es el malísimo Klaus Miller (Miguel Ángel Solá). El resto del elenco lo forman Juan Gil Navarro, Esther Goris, Susú Pecoraro, Dolores Fonzi y Peter Lanzani, entre muchos otros. Empieza en enero, en elprime time.

Educando a Nina: Griselda Siciliani vuelve a trabajar con Underground y, esta vez, en un protagónico multiplicado por dos. Será Nina y Mara, gemelas separadas al nacer con vidas muy diferentes (una es bailantera y la otra, la hija del dueño de una editorial) y que terminarán, por diversas razones, enredadas. Quien la acompaña en esta comedia familiar -proyectada para el prime time pero sin fecha de estreno- es Esteban Lamothe, que vuelve a la tele después de un 2015 en el que actuó en las películas La patota, Abzurdah y El 5 de Talleres.

Dos melodramas turcos: el 1° de diciembre comenzó Karadayi, historia ambientada en los setenta, con Bergüzar Korel, la Sherezade de Las mil y una noches, como una fría jueza, y Kenan Imirzalioglu, el protagonista de Ezel, como un zapatero que defiende a su padre acusado de un crimen. Por su parte, Sila, esclava por amor tiene también el ingrediente del choque cultural entre las ciudades cosmopolitas y las zonas tribales que respetan las antiguas tradiciones. Realizada entre 2006 y 2008, es protagonizada por Cansu Dere (Ezel).

Rumores y novedades: y llegó el día en que Gran Hermano tuvo ficción propia. Coproducción de Endemol Shine y Telefé, la serie de 13 capítulos presenta a un joven ingeniero que ingresa a la casa del más famoso de los realities, donde anuncia, en vivo para todo el país, que tiene una bomba que hará estallar si no liberan a su hermana injustamente detenida. Por otro lado, el canal acordó con las productoras Eyeworks Argentina y Warner Bros para desarrollar un big show de cocina en horario central. Otro de los proyectos en danza es la ficción que prepara Cris Morena, esta vez para adultos: Finderland, tierra de buscadores, con la China Suárez, Benjamín Vicuña, Natalia Lobo y Benjamín Amadeo. También está en marcha la adaptación de Mad about you (Loco por vos), la sitcom de Sony. Si bien trascendieron algunos nombres (Julieta Zylberberg y Juan Minujin), desde el canal no hay mayores confirmaciones. Tampoco está dicha la última palabra acerca del lanzamiento en febrero de la primera versión post Gerardo Sofovich de Polémica en el bar, en manos de Gustavo Sofovich, hijo del productor y director, y Martín Kweller, cabeza de Endemol.

Regresos: en cuanto a continuidades, seguirán los ciclos de entretenimientos Boom y Escape perfecto, y el magazine mañanero Morfi, todos a la mesa. También vuelve Susana Giménez, pero todavía no se sabe cuándo. Eso sí, hoy estará en la pantalla con un especial de fin de año.

El Trece

Los ricos no piden permiso:en el prime time de enero (en competencia con La leona), cuando finalice Esperanza mía comienza la nueva tira de Pol-ka escrita por Marcos Carnevale, con amores y enfrentamientos entre familias y clases sociales. Si bien el triángulo central es el de Luciano Castro-Araceli González-Juan Darthés, hay muchas historias paralelas, con Gonzalo Heredia, Sabrina Garciarena, Agustina Cherri, Julieta Cardinali y el villano del cuento, Luciano Cáceres.

Esposa joven: con el resultado que le dio al canal Las mil y una noches, es lógico que intenten seguir la racha con otro culebrón turco donde una chica de trece años es obligada a contraer matrimonio.

MDQ para todo el mundo: los hermanos Eugenio y Sebastián “Culini” Weinbaum regresan con su programa de deportes, viajes y humor, más los estímulos de mamá Herminia.

Silencios de familia: entre abril y mayo, con libro de Javier Daulte (Para vestir santos, Tiempos compulsivos), dirección de Daniel Barone y las actuaciones de Adrián Suar, Julieta Díaz y Florencia Bertotti.

ShowMatch: Marcelo Tinelli prometió continuar al frente del ciclo, entre abril y mayo, aunque fuera elegido presidente de la AFA. Sin Tinelli no hay Showmatch, aunque tenga que grabar dos programas por día y salir cuatro en lugar de cinco veces por semana.

Jorge Lanata: aclaró que no hará Periodismo para todos en 2016 sino otros dos ciclos muy alejados de la información dura: uno, que produce Mandarina y se basa en un formato canadiense, propone encontrar al argentino más inteligente del país; el otro, entrevistas a solas con un personaje, para fin de año.

Los que siguen: durante el verano, continúan El diario de Mariana, Este es el show y Lo que das, a los que se sumarán diferentes formatos de entretenimientos como Canta si puedes y Pasapalabra. Mirtha Legrand seguirá su programa en Mar del Plata. Las mañanas seguirán igual, con Nosotros a la mañana y La mesa está lista. El ciclo de Magazine La jaula de la moda, que conduce Horacio Cabak, no pasará por ahora al aire.

TV Pública

Festivales nacionales: en el verano, los espectadores podrán disfrutar de Cosquín, Villa María, Jesús María, Vendimia, Fiesta del Sol, Fiesta del Chamamé y La Chaya, entre otros.

El marginal: en marzo se estrena esta serie policial, grabada en el penal de Caseros, de 30 capítulos de media hora, coproducida con Underground, escrita por Adrián Caetano y Guillermo Salmerón, dirección de Luis Ortega y protagonizada por Juan Minujín, Martina Gusmán y Gerardo Romano.

Cosa juzgada: la mítica serie del clan Stivel podría tener una nueva versión si avanzan las conversaciones con la productora Andrea Stivel.

Cómo continúa todo: en cuanto al resto de la programación, los contratos terminan en diciembre y la negociación queda abierta, salvo el caso de 6,7,8 que no continuaría, según dijo el propio presidente electo Mauricio Macri. Para el fútbol, sigue firme la transmisión de las Eliminatorias para Rusia 2018.

América

La continuidad de ciclos consolidados -como Intrusos, Infama, Intratables, Animales sueltos- es la regla para 2016. Pero durante el verano el programa de Alejandro Fantino no saldrá porque su conductor está grabando en Colombia para Fox la segunda temporada de Escuela de maridos. Volvería en marzo o abril. En su lugar, el canal no confirma el reemplazo si bien una versión dice que iría Resumen de medios, de la productora de Gastón Portal. Lo confirmado: otra edición de Gran Hermano, desde abril, que este año le dio al canal muy buenos resultados de audiencia. Por ahora, prueban panelistas y conductores. Entre los nombres, suena fuerte el de Maju Lozano.

Nueve

Aún hay poco decidido en el canal que preside Diego Toni. Algunos de los ases de la emisora están confirmados para 2016, con algunos cambios por obligadas vacaciones. Durante enero, de lunes a viernes de 10 a 12, Implacables ocupará el lugar de ¡Qué mañana!, el magazine conducido por el chef Ariel Rodríguez Palacios, que volverá a su espacio en febrero. El programa de entretenimientos Combate seguirá en su horario habitual, de 17 a 19, y lo mismo sucederá con el clásico Bendita, con Beto Casella, de 20.30 a 22. El prime time aún no está definido, aunque hay negociaciones con Endemol para producir un gran gameshow nocturno. También hay en carpeta tres series del catálogo Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (BACUA): una, Conflictos modernos, de la productora On Tv de Claudio Villarruel y Bernarda Llorente, empezó anteayer.

Los que siguen, los que se van: a fin de año termina el contrato con Bajada de línea, el programa político conducido por Víctor Hugo Morales. Acerca de TVR y Duro de domar, ambos producidos por PPT, de Diego Gvirtz, el canal quiere mantenerlos al aire. “Esa es mi intención. El contrato incluye 2016. Pero Gvirtz (director de la productora del grupo Indalo) tiene derecho a hablar con Suar si quiere”, dice Toni sobre la propuesta que llegó a la oficina del gerente artístico del Trece. Sin embargo, según suponen los mismos integrantes del panel de DDD, no tendrán canal para la próxima temporada.

Sin lugar aún

No tienen canal ni mucho menos horario pero Ideas del Sur apuesta a dos pilotos: Abogados, con Ana Rosenfeld, Fernando Burlando y Mauricio D’Alessandro, un trío de especialistas en derecho que opinan sobre casos judiciales; y El universo de Lourdes, un infantil conducido por Lourdes Sánchez, la bailarina y participante del “Bailando por un sueño”.

Martín Slipak: “Nunca se termina de conocer a nadie”

De permanente actividad en el cine, el teatro y la televisión, esta semana estrenó el film Cómo ganar enemigos, como protagonista

PARA LA NACION

SÁBADO 17 DE OCTUBRE DE 2015
Foto:Soledad Aznarez
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No importa cuántas veces se la fatigue. Para definir a Martín Slipak vale la pena usar esa palabra de nuevo. Sí, es “intenso”. Quizá lo simule, ya que en esta nota dirá que “nunca terminamos de conocer a nadie” pero eso es lo que parece, por su manera concentrada de mirar, como si subrayara lo que dice acerca de lo que hace, que es mucho y desde los ocho años, cuando encontró que su carrera era la actuación. Dos décadas después, sigue eligiéndola en cine, teatro y televisión. Es el protagonista de Cómo ganar enemigos, la segunda película de Gabriel Lichtmann (Judíos en el espacio, 2005), acompañado por Javier Drolas, Inés Palombo, Fabián Arenillas, Ezequiel Rodríguez, Sebastián Kirzner, Gabriela Izcovich y Carla Quevedo. Su personaje es un abogado más bueno que el pan a quien una chica, en apariencia muy recomendable, le roba todos los ahorros en la primera cita y de-saparece. Entonces, decide ponerse a investigar por su cuenta.

-Es muy diferente a su hermano mayor (Drolas), que también es abogado…

-¿Podría hablarse de un cine argentino judío representado por directores como Lichtmann, Daniel Burman, Ariel Winograd, Martín Rejtman, quizá Damián Szifron?

-En la miniserie Historia de un clan (Telefé), interpretás al segundo de los secuestrados, Eduardo Aulet. ¿Cómo te acercaste al tema?

-No vi la película ni quise leer el libro ni nada de la historia de este pobre pibe. La historia está basada en hechos que todos conocen pero lo interesante es la propia versión, sin faltar el respeto a nadie. Luis (Ortega, el director) les habla mucho a los actores y en esas situaciones podés dejar que eso te entre en la cabeza o no. Te entregás, confías o no. Y en Luis confías. No se queda en la anécdota sino que se mete en un lugar riesgoso, en detalles, y ahí busca la belleza.

-Fue muy comentada la escena con Tristán, en el lugar del secuestro, con el globo y los sanguchitos de cumpleaños.

-No tenía recuerdo de esa escena, no me acordaba de que tenía que hacerla. Creo que Luis lo pensó para que saliera así, tan estremecedor. Es muy onírica. Las cadenas, por ejemplo, no quise que me las ataran flojitas, quería sentir ese sofocamiento, creo que esa situación te potencia. Luis no especula con nada, se corre un poco de todo porque busca, prueba. A veces pasa en la televisión, como fue con Los simuladores o Tratame bien, en 2009, donde hice de hijo de Julio Chávez. Underground me hace acordar a la Pol-ka de los comienzos.

-Hablando de Pol-ka, ¿cómo fue la experiencia en Noche&Día, como el hijo del personaje de Oscar Martínez?

-No lo pasé nada bien. Se desvirtuó. Sabía que Oscar se iba antes pero no tan pronto. Entendí lo que estaba pasando y traté de acomodarme pero no son procesos cómodos. Creo que se tiene que mantener la circularidad entre actor y director, el ida y vuelta, que te escuchen. Lo impredecible es la reacción del público y, por eso, prefiero los unitarios o las series que no dependen del rating.

Tres son las series en las que participó y esperan su estreno: La última hora, de Gastón Portal; Encerrados, de Benjamín Ávila (Infancia clandestina), y Viajes, también de Lichtmann. Y tres son las películas que también lo tienen en el elenco: Resurrección, con Patricio Contreras, de Gonzalo Calzada, sobre la epidemia de fiebre amarilla a fines de siglo XIX; Upa 2!, donde hace de sí mismo; y Toda la noche, de Tamae Garateguy y Jimena Monteoliva.

En cuanto al teatro, después del éxito de El principio de Arquímedes -dirigida por Corina Fiorillo-, donde interpretó a un profesor de natación que elige tomar distancia de un colega sospechoso de abuso infantil, trabajó en Gigoló, pero poco tiempo debido a que la obra se suspendió por el accidente de Andrea Bonelli. Si bien la obra va a reponerse cuando mejore la salud de la protagonista, no va a volver porque está comprometido en otro proyecto para el verano: ¡Jettatore!, de Gregorio de Laferrère, con dirección de Mariana Chaud, en el teatro Caminito. Y está escribiendo Pis, pequeña historia amor animalesco, su segunda obra después de Relato íntimo de un hombre nuevo, que presentó en la Bienal de Arte Joven 2014 y donde dirigió a Lisandro Rodríguez. “Sí, quiero dirigir”, dice.

La serie de mi vida

Los guionistas consagrados eligen cuál de sus ficciones favoritas les gustaría adaptar, mientras que los que ya tuvieron la oportunidad de hacerlo explican las virtudes y contrariedades de esta tarea bastante difícil

PARA LA NACION

DOMINGO 11 DE OCTUBRE DE 2015
Si Campanella tuviera que elegir una serie para hacer, haría CSI: Buenos Aires
Si Campanella tuviera que elegir una serie para hacer, haría CSI: Buenos Aires.Foto:Archivo
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¿Quién es el dueño de una idea? El que la patentó primero. Después vendrán las quejas de los lentos y soñadores; las envidias de los narcisistas que no entienden por qué no se les ocurrió a ellos, y los que aceptan que la creatividad a veces es un don de los otros. A este último grupo pertenecen los guionistas que se entusiasman con tomar la obra ajena y convertirla en algo propio, sin violar el derecho del autor. Mejor no lo podía definir Esther Feldman, responsable de la versión local de En terapia: “Adaptar es adoptar. Si no sos capaz de enamorarte del hijo de otro y cuidarlo como si fuera tuyo, mejor no lo hagas”. Porque no es una operación fácil. No basta con traducir y poner “coche” donde dice “carro”. Hay que meterse en el barro de la idiosincrasia, la oportunidad de la coyuntura y rezar, porque el éxito de un formato en el centro no garantiza idéntico resultado en la periferia.

Juan José Campanella

CSI: Buenos Aires

“Con sinceridad, no adaptaría ninguna serie extranjera a la Argentina. Prefiero recorrer el camino inverso y hacer cosas originales que se puedan meter como formatos en el exterior. Eso cimenta nuestra industria, y le da un plus de material original. De hacer una serie argentina basada en material extranjero, sería más como un spin-off, algo que surja de una idea original extranjera, pero cuya versión argentina sea original. Supongamos un CSI: Buenos Aires, con la medicina forense pero con casos y personajes nuevos, originales, y argentinos; en ese caso, podría ser posible. Creo que funciona para la audiencia porque ve un material extranjero, pero en su propio idioma, de más fácil acceso.”

Marcos Carnevale

Carnevale. 52 años, cineasta y autor de muchos éxitos televisivos como 099 Central, Soy gitano, Padre Coraje(Martín Fierro de Oro), Valientes y Malparida. En 2006, hizo para Pol-ka la adaptación de la primera temporada deAmas de casa desesperadas, la serie de Marc Cherry.

“Me quedo con un megaéxito como fue Lost porque la trama y los personajes no nos resultarían ajenos. Por supuesto, debería ser un grupo que represente muy bien a cada estereotipo nacional, mostrar nuestra sociedad perdida en el medio del océano buscando organizarse mientras se defiende de esos otros. Es una idea muy universal que puede funcionar en casi cualquier lado. Fui muy feliz haciendo Amas de casa…, y mi balance es positivo. Lo más difícil fue tratar de traer ese barrio y la problemática de esas mujeres a una versión argentina porque traducir costumbres no es tarea fácil. Por momentos lo logramos y, en otros, creo que no tanto. Tampoco podíamos apartarnos de la trama, ni cambiar rumbos, ni desvirtuar la naturaleza de los personajes sin sacar de eje la serie.”

Jorge Maestro

Two and a Half Men

Maestro. 63 años, autor y docente que conformó con Sergio Vainman una de las duplas más exitosas de la televisión con productos como Nosotros y los miedos, Zona de riesgo, Montaña rusa, Clave de sol, La banda del Golden Rocket, Los machos y, este año, Milagros en campaña, entre otros programas. Además fue guionista de Son amores y El sodero de mi vida.

“Elijo Herederos, serie española creada por David Paniagua y Pablo Tébar, por la intriga: una familia donde una mujer hace lo que sea para mantenerlos unidos a pesar de traiciones y crímenes. Es una historia que bien podría ocurrir en nuestra cultura donde ciertos valores con tufillo feudal mandan. También me gusta Two and a Half Men porque hombres solos y perdidos, intentando sobrevivir ante la mirada juiciosa de un niño, hay en todo el mundo. Sería acercarnos a un género que la TV argentina ha olvidado, la comedia, donde se puede reflexionar de manera amable de las barbaridades más grandes que cometen los seres humanos.”

Diego Alarcón

Everybody Loves Raymond

Alarcón. 48 años, guionista y docente, fue el adaptador junto a Axel Kuschevatzky, de las comedias La niñera y Casados con hijos.

“Me encantaría trabajar sobre tres series: Everybody Loves Raymond, Arrested Development y 30 Rock. La primera sería por lejos la que aquí mejor funcionaría. El macromundo erigido alrededor del cuestionado Raymond, en esa familia tan endogámica y disfuncional, es un conflicto que nunca dejará de ser universal y ofrece un sinnúmero de desavenencias francamente encantadoras. Las ventajas de realizar una adaptación es que aún sobre un perímetro predeterminado se puede recrear y reescribir gran cantidad de material sin afectar la estructura original, enriqueciéndolo con nuestra propia matriz humorística. El riesgo es que el resultado concluya en algo muy ajeno a nuestra idiosincrasia. Por suerte no nos sucedió con La niñera ni Casados con hijos: la primera fue el «vuelo de bautismo» para la sitcom en nuestra tevé y la otra, se volvió un gran clásico de nuestra pantalla.”

Javier van de Couter

Bloodline

Van de Couter. 40 años, actor, autor de las miniseries La celebración, Historias clínicas y, junto a Martín Méndez, Historia de un clan, la versión de Underground sobre los Puccio. En cine fue el director y guionista de las películas Mía y Perro amarillo.

“Elijo Bloodline, la serie de Netflix, una historia sobre una familia que tiene un hotel, donde el hermano «descarriado» vuelve para saldar cuentas pendientes y desentierra secretos familiares. Me parece que resultaría atractiva porque es un thriller vincular, con personajes empáticos y donde el suspenso convive con lo doméstico. Sería fiel a la esencia, no cometería el error de dosificar la oscuridad que tiene, ni subestimaría al espectador. Es un verdadero desafío porque es complejo trasladar una historia que quizá tiene muchos guiños, humor e ironía. Deben encontrarse las metáforas exactas para que surtan efecto.”

Marcelo Camaño

The Wire

Camaño. 49 años, autor de las telenovelas Montecristo y Vidas robadas(ambas ganadoras del Martín Fierro de Oro), del unitario Televisión por la identidad (ganadora del Emmy a Mejor Miniserie) y La dueña e Historias de diván, entre otros trabajos.

“Las policiales The Wire, The Bridge o Wallander (sueca y ya con adaptación inglesa), y quizá también la italiana Gomorra se pueden adaptar con temáticas de nuestra realidad. Para que funcione hay que adaptar los contenidos de la serie a las reglas del país que la tome. No sirve respetarlo tal cual porque el público se siente expulsado al no reflejarse, como pasó con el horror que hicieron con Amas de casa desesperadas. La ventaja de una adaptación reside en tomar la obra como obra de arte y hacerla estallar de nuevo. La desventaja es aceptar las condiciones del estricto negocio, sabiendo que eso lleva a un fracaso.”

Lily Ann Martin

Friends

Martin. 49 años, guionista de la sitcom Amor mío, producida por Cris Morena con Romina Yan y Damián De Santo, y las tiras Valientes, Malparida, Lobo, Solamente vos. Además, junto a Marta Betoldi, escribe la exitosa comedia Esperanza mía. También tiene su carrera como guionista cinematográfica: escribió Erreway: 4 caminos y Tocar el cielo, entre otras.

“Haría Friends, Mad about You y Will & Grace porque son sitcoms que me gustaron mucho. Fui fanática, me vi todas las temporadas y las disfruté cuando todavía no sabía que me iba a dedicar a escribir para televisión. Estoy segura de que funcionarían perfectamente porque las historias que cuentan y el humor que tienen son universales. Están probadas y les fue bien. El error que no hay que cometer es el de subestimar al público, el famoso «esto no lo van a entender»”.

Esther Feldman

The Big Bang Theory

Feldman. 50 años, escritora y guionista en televisión, cine y teatro. En dupla con Alejandro Maci, son los autores de Lalola, ganadora de Martin Fierro de Oro, y Los exitosos Pells y de la adaptación de las tres temporadas de la serie israelí En terapia.

“Elijo The Big Bang Theory porque soy fan desde el primer capítulo, por su humor inteligente y porque revaloriza la mirada del nerd y le encuentra otra vuelta, además de tener la precisión de un reloj. Como me gustan mucho los policiales, me quedaría con True Detective y Homeland, series que plantean un debate ético a los personajes.

Hay que comprender la idiosincrasia para que el público no sienta el trasvasamiento. En terapia fue un hijo más, igual que Okupas o Los exitosos Pells y el mejor elogio fue decirme que no podían creer que no fuera argentina.”

Tres galanes a escena

Luciano Cáceres, Luciano Castro y Marco Antonio Caponi estrenaron Pequeño circo casero de los hermanos Suárez, de Gonzalo Demaría

PARA LA NACION

DOMINGO 08 DE NOVIEMBRE DE 2015
Quizá gran parte del público no lo sepa, pero este es un triángulo de múltiples conexiones. Encontrarlos juntos haciendo teatro en el Cultural San Martín no es sorpresa y menos casualidad, sino, todo lo contrario, la realización de un proyecto armado por ellos mismos: Luciano Cáceres, en la dirección, y Luciano Castro y Marco Antonio Caponi, los protagonistas. Son los tres amigos que acaban de estrenar Pequeño circo casero de los hermanos Suárez, de Gonzalo Demaría, a quien en este grupo le toca un rol estilo “quinto Beatle”.
Porque los tres trabajaron con el autor. El primero fue Castro en Lo que habló el pescado (2004); Caponi actuó en La Anticrista y las langostas contra los vírgenes encratitas (2010/11) y, este año y el anterior, en El acto gratuito, obra que dirigió Cáceres, también el director de El cordero de ojos azules (2011-12). Para los que no los vieron en teatro, ellos dos, Cáceres y Caponi, eran hermanos en la tiraGraduados (Telefé, 2012), donde practicaban el otrora famoso “Baile de la Pichila”. Por su parte, Castro y Cáceres ejemplificaron la paternidad moderna en Señores papis (Telefé, 2014) y en enero volverán a juntarse para Los ricos no piden permiso, el telenovelón que prepara El Trece. Por último, Castro y Caponi compartieron largas horas de grabación en Herederos de una venganza (El Trece, 2011). Y justamente fue ahí donde empezó esta historia.

“Dos hermanos, el retardado (Castro) y el resentido (Caponi); a uno le faltan dos dedos y al otro, una oreja; el retardado vuelve después de haberse ido con un circo; pero el circo cerró y lo único que logra rescatar es al castrato, el hombre pájaro (Gonzalo Suárez), al que se lleva a la casa donde está el resentido que es policía; hay una maestra de primer grado (Marita Ballesteros) que mantiene una relación con el resentido pero a quien el retardado siempre amó, una mujer que sufre maltrato. Bueno, toda esa mezcolanza es el Pequeño circo”, explica el director Cáceres.

-Una mezcolanza trágica…

Cáceres: -Es una tragicomedia con reminiscencias del circo criollo; hay referencias a los personajes fundacionales de la historia del circo pero ubicado en esta época en algún pueblo de la provincia de Buenos Aires. El verosímil es posible, tiene un sustento real por más poético y metafórico que parezca.

-¿Qué recuerdos tenés del circo?

Caponi: -Los mejores recuerdos, allá, en Mendoza. Mi papá me llevaba todos los años cuando llegaba. Tengo impregnado el olor a aserrín, a praliné, era una fantasía pero también era pobreza itinerante, los animales medio moribundos, esa mezcla me fascinaba.

Cáceres: – Son seres muy pequeños, chiquitos, que lo que tienen lo van a llevar a la última instancia, la convicción mínima, muy cabeza de maní, cerrados en su obsesión hasta el extremo. Y muy solitarios. Lo emocional, lo expresivo, lo físico va al límite y cada escena se presenta como un número circense sin la destreza circense. La tensión se mantiene como si estuvieras caminando por la cuerda floja. Pero hay un mensaje esperanzador al final.

-¿Cómo te sentís dirigiendo a amigos con quienes además compartiste trabajos como actor?

Cáceres: -Con mucha confianza porque los admiro y los quiero. Nos une el placer, las ganas de hacer, vamos a un atajo porque nos conocemos. Con Marco ya no tenemos ni que hablar, me entiende en jeringoso. Son dos actores que pueden estar cómodos en su lugar de trabajo y vienen acá, a arriesgar al teatro independiente. Como también pasa con Marita, con una trayectoria terrible y con Gonzalo, Fernando, con todos los que se sumaron a este proyecto a pulmón. Esto es una cooperativa, vamos a porcentaje de las entradas.

Castro: -Venimos a pasarla bien, acá nadie gana plata ni para la cochera. Y no es un reclamo, no nos importa tampoco. Queríamos un proyecto nuestro, con amigos.

Caponi: -El fin es experimentar, la libertad de poder crear, probar y jugar, lo que no podríamos hacer en un proyecto comercial.

Recibirse de actor

Martes y miércoles son los días en que se presenta Pequeño circo? y hasta el 2 de diciembre. Otros compromisos, otros tiempos impiden, por ahora, más funciones. Cáceres terminó con Signos -la serie donde participó en cinco capítulos y dice haberlo pasado muy bien- y se tiñó de platinado para comenzar con Los ricos no piden permiso. Le toca lo mejor: divertirse y tomarse todos los permisos para componer a un villano interesado en la alquimia y los misterios.

Para fin de año, Caponi termina de grabar La leona, una producción de El árbol para Telefé, con Pablo Echarri, Nancy Dupláa y Miguel Ángel Solá, donde interpreta a un obrero que estudia abogacía para defender a los trabajadores. Y Castro, también en Los ricos?, volverá a salpicar con testosterona la pantalla.

-¿O no?

Castro: -Seee. Pero estoy tranquilo porque es muy grande el elenco, con muchas figuras, muchas historias paralelas, no pasa todo por los protagonistas. Y no soy el galán. Estoy en el grupo de los pobres.

-En Señores papis le tomabas el pelo al galán forzudo, con mucho humor.

Castro: -Me mataron ahí. Porque era una comedia. Pero en la tele si no funciona algo, lo cambian radicalmente y entonces, dejó de ser una comedia para ser una historia de amor de papis. Y mi personaje no tenía retorno, mi historia de amor con Marcela Kloosterboer iba a ser ridícula por más que la escribiera Tennessee Williams porque lo mío era ridículo. Acepté hacerlo justamente porque era una comedia. Siempre intento algo distinto en la tele porque estoy muy limitado. Por eso me gusta hacer esto en teatro, acá no hay forma de hacer de galán, me divierto y tengo la oportunidad de probar.

Cáceres: -Somos actores y te toca de malo, de bueno, de galán, lo que te toca, son roles. Nosotros no dejamos de hacer teatro, no es que volvemos, nunca lo abandonamos. El público de teatro lo sabe. Para mucha gente parece que te recibís de actor porque estás en la televisión, cuando esto no es una carrera, no se llega a ningún lado, es un recorrido.

Caponi: -Hago teatro porque me siento pleno, es un entrenamiento, me da herramientas. En la tele, es dar todos los días, se genera un agotamiento y llega un momento donde estás automatizado y entrás en una zona más de producción, sin buscar el hecho artístico todo el tiempo. Hay que hacerlo por uno, no por lo que piensa el otro, no me interesa que me pongan en el lugar del galán ni en el que hace teatro. Quiero vivir este proceso y crecer con eso, más allá de que nos vaya bien o mal.

Castro: -Tengo más premios en teatro que en tele. Un Florencio Sánchez (2002) y un María Guerrero (2005). Pero nadie lo sabe. Cuando pasó nadie se enteró. Si los ganara hoy, sería un actor prestigioso. Antes me preocupaba eso, ahora no. ¿Qué tendría que explicar? ¿Por qué no se sabe? Me gusta que vengan a ver lo que hago. Si no gusta y me lo dicen sin falta de respeto, no me enojo, te lo juro. Ojo que este discurso me costó aprenderlo.

Joaquín Furriel, asesor en temas legales y civiles

Junto al conjunto del gremio, los tres coinciden en la importancia de la ley del actor, recientemente aprobada. Para Cáceres, “está buenísimo que exista porque somos trabajadores, no proveedores. Era necesario porque no tenemos ni aportes, ni vacaciones, ni aguinaldo y todo depende de cuándo laburamos. Veremos cómo se implementa”. También para Caponi es una forma de lograr identidad y dejar de ser un híbrido: “Está bueno trabajar en la tele, pero hay un inconveniente muy grande porque tenemos retenciones enormes por ser empleados bajo dependencia, pero no tenemos los beneficios de esos empleados porque no lo somos”. En general, Castro apoya el nuevo logro que los ampara: “Acá valés cuando trabajás y te va bien porque si no, lo que hacés es un bluf y una mierda”. Pero tiene una salvedad que no le da pudor reconocer: “Hay muchos puntos que no entiendo bien. Ya le preguntaré al pobre (Joaquín) Furriel que es uno de los que llamaron para consultarle qué hago. Y él me explica todo”.

Las mujeres toman la palabra

Reconocidas periodistas y conductoras de programas políticos se reunieron para hablar del terreno ganado y de los prejuicios que persisten en un medio donde los hombres siguen liderando

PARA LA NACION

SÁBADO 24 DE OCTUBRE DE 2015
Más de la mitad del padrón electoral argentino es femenino. Del total de 32 millones de ciudadanos, casi 16.400.000 son mujeres. Claro que a la hora de opinar y analizar la política en TV esa proporción no se mantiene; pero poco a poco las periodistas van haciéndose un lugar. En el poco nutrido panorama que la TV abierta ofrece para la política, ninguna conduce un programa, aunque sí coconducen noticieros o son parte de paneles. En el cable, en cambio, logran una mejor representación: 50 minutos (María O’Donnell), A fuego lento (Clara Mariño), ambos por Canal 26, yDame el poder (ElizabethDe Luca) en Metro, son algunos ejemplos. También por Metro, sumamos a esta lista Será justicia (Lorena Maciel) y Magdalena y el país (Ruiz Guiñazú).

Trece de esas mujeres periodistas y conductoras fueron convocadas para hablar de su trabajo, de los prejuicios que aún persisten y de las conquistas logradas. A las ya mencionadas Ruiz Guiñazú, Mariño, O’Donnell y Maciel, se sumaron Nancy Pazos, Luciana Geuna, Marisa Andino, María Julia Oliván, Luisa Valmaggia, Cynthia García, Débora Plager, Rosario Lufrano y Mónica Gutiérrez.

Para Magdalena Ruiz Guiñazú se trata de una falta de confianza de los programadores, “que parecen no leer la prensa escrita donde se destacan tantas mujeres”. En cambio, ella sí estuvo atenta. “A mí, las puertas del horario duro de la radio, la primera mañana en AM, me las abrió una mujer, Magdalena -dice María O’Donnell-. Lanata también ha sido generoso, pero el lugar de columnista me lo abrió ella. La verdad es que hay muchísimas mujeres periodistas, pero los jefes y conductores son en su mayoría varones; hay disparidad en el manejo de la autoridad, como si no se terminara de creer lo que una mujer puede aportar”, dice una de las pocas periodistas que lidera un programa de radio (La vuelta, por Continental) y uno de televisión, por Canal 26.

Más que revelador es el caso de Valmaggia, conductora de Atando cabos, por radio Cooperativa, y en 2013, de Juego de damas, por Canal 23. A las reuniones por trabajo va con su marido para evitar que le ofrezcan menor cachét o precios más altos por un espacio: “Voy con él porque siento violencia; cuando te desplazan de un programa exitoso sin importar si lo hacés bien o mal, es violencia; si te sacan del aire sin explicaciones, es violencia. La palabra de los conductores varones tiene mayor peso, por tanto tienen más auspicios: eso también es discriminación y violencia”.

Ganadora del último Martín Fierro por labor periodística en radio, Lufrano dirigió Canal 7 (2006-8), cocondujo varios noticieros televisivos, un ciclo de investigación (Primera noche, Telefé) y hoy tiene dos programas de radio, en Rivadavia y en Radio Uno: “Poco a poco, el lugar de adorno de la mujer en un noticiero fue cambiando. Me pasó al principio pero si alguno quiso dejarme de adorno, no pudo. Por mi personalidad, siempre tuve conciencia de mi lugar. Y los lugares se ocupan”.

¿En el periodismo hay un estilo femenino de conducción? En este aspecto, no hubo coincidencias. Para algunas, sí, como Pazos: “A las mujeres, que nos cuesta o nos costó todo mucho más, nos cuesta ser condescendientes o chupamedias con los entrevistados. No veo ninguna (Alejandro) Fantino femenina, y aclaro que me encanta su programa; pero si fuera mujer, sospecharían que tiene la bombacha floja porque se enamora de cada uno de sus entrevistados”, dice la conductora de la primera mañana de Radio Uno y con muchos años en el cable con su programa Ruleta rusa.

También Maciel, coconductora en TN y generadora de su propio espacio en Metro, coincide: “Las mujeres conceden menos, tienen menos sobreentendidos, menos códigos. También repreguntamos porque no se nos exige saberlo todo”.

Para otras, como García, “no hay temáticas propias sino buenos o malos periodistas”. La panelista de 6,7,8 y conductora de la primera mañana de Radio Nacional es una de las pocas que reconoce haber ido a llorar al baño “cada vez que quise llevar algún tema de género y el conductor o el productor me decían que no era masivo. O cuando me pedían que dejara la silla para que sentaran otros. Pero nunca me acobardé”.

Belleza, juventud, parentesco o padrinazgo suelen ser términos citados a la hora de hablar del éxito de otros pero en especial si se trata de mujeres y, más aún, si está en juego la información. “Hay una zona sinuosa, cuando recién estás empezando a contactarte con fuentes, en que es posible que acepten la charla porque sos mujer. Pero esa sencillez del principio se termina pronto y sigue como con cualquier periodista sin diferencia de género”, dice Geuna, columnista en la mañana de La 100, en Periodismo para todos y en la revista Ohlalá! “Siempre los varones con los que competimos van a preferir pensar que conseguimos primicias por utilizar la parte baja de nuestro cuerpo, porque si reconocen que es porque somos más inteligentes, se matan”, dice entre carcajadas Pazos. Para Andino, coconductora del noticiero de Canal 9, hay cosas que sirven de puntapié inicial pero que hay que sostener: “Si al ser «hija de» no le hubiera agregado esfuerzo, trabajo y dedicación, de nada habría servido”. El otro lado de la historia le tocó a Valmaggia: “Con esa nariz, no podés hacer televisión”, cuenta que le dijo una vez una directiva de América. “Y me mandó a operarme. La presencia de mujeres no garantiza paridad ni estar a salvo de la discriminación”, dice la periodista con su nariz intacta.

Por último, el nudo central donde se cocina la paridad entre géneros. Porque para competir en el trabajo, hay que tener el frente interno cubierto. Porque todavía la maternidad divide aguas y genera preguntas que no tocan por igual a varones y mujeres. Pazos eligió: “Hay momentos en que postergamos nuestra carrera para enfocar la vida en otro lado y eso, en medios tan competitivos, pesa. Pero no hay plata ni poder en el mundo que me cambie los atardeceres con mis hijos en casa”. Para Gutiérrez, “las mujeres pagamos un costo muy alto porque hay mucha demanda sobre nosotras. Es un oficio muy exigente, con horarios a contramano de la vida familiar, y encima teniendo que demostrar el doble de dedicación y entrega”. Una posibilidad para conciliar la profesión con el hogar es poder trabajar desde la casa, como en parte hace Geuna, mamá de dos chiquitos: “Todo no se puede. Quiero disfrutar de lo que hago y no tener que vivirlo como una exigencia agotadora”. En medio de todas esas variables, las periodistas quieren ejercer su palabra.

¿Lo digo o no lo digo?

Por estos días suena fuerte el rumor de que Jorge Lanata no seguiría el año próximo al frente de Periodismo para todos . También se escucha que sería una mujer quien ocuparía su lugar: nada menos que Mirtha Legrand, la diva de los almuerzos que en los últimos años devino en entrevistadora atípica y formadora de opinión.

Teatro y biografías. diario La Nación.

Tendencia

Dulce encanto de las biografías

Kafka y Lacan, Sarah Bernhard y Eleonora Duse, Einstein y Benjamin, Freud y Perón: la escena porteña retrata a personalidades muy potentes de la vida política y cultural; por qué nos atrae espiar la vida de las celebridades

Por Leni González  | Para LA NACION

Aunque los libros de autoayuda insistan en lo contrario, las vidas ajenas siempre parecen más interesantes que la propia. Pero cuando se trata de personalidades famosas, cualquier pequeño gesto puede devenir extraordinario; cualquier frase, una sentencia; una decisión, el punto de no retorno. Shakespeare estaría de acuerdo en que el teatro no podía perderse esos nombres nacidos para la historia y resucitados en personajes por la dramaturgia. Por lo tanto, si bien no es una rareza que la cartelera brinde una ola constante de obras inspiradas en biografías de celebridades, en este momento en Buenos Aires confluyen varios espectáculos con esas características, como si el filón nunca dejara de nutrir nuevas posibilidades: Franz & Albert, Despedida en París, Diario de Moscú, Encuentro de genios, Oh Sarah (París no era una fiesta) y La obra completa del doctor Lacan son algunos de estos ejemplos.
“Toda la vida de uno confluye en un punto. Por eso lo biográfico resulta muy teatral”, dice Raúl Brambilla, autor y director de Despedida en París, una típica obra de encuentro entre dos pesos pesados. En una estación de tren parisiense en 1897, las divas Sarah Bernhardt y Eleonora Duse pasarán de la diplomacia inicial a las diferencias, los reproches, el estallido y, por último, una especie de conciliación al modo dos potencias que se saludan.

“Imaginé la charla a partir de que efectivamente se conocieron, ya que Dusse trabajó en el teatro Rennaisance de la Bernhardt. Eso me permitió una reflexión sobre el hecho creativo porque cuando se escribe sobre el pasado, lo hacemos con nuestra mirada, es nuestra construcción y funciona como metáfora”, dice Brambilla, para quien no es fundamental si la gente sabe o no acerca de estas figuras, interpretadas por Fernanda Mistral y Stella Matute: “Lo que importa es que al rato se olviden y vean a dos mujeres como cualquier otra”.

A la sorpresa por la reaparición en el escenario de Mistral se suma otra, la de la comediante Peggy Sol (radicada en Canadá durante 16 años), quien también, curiosamente, interpreta al mismo “monstruo sagrado” en Oh, Sarah (París no era una fiesta), del autor uruguayo Ariel Mastandrea y dirección de Hugo Gregorini, un unipersonal sobre la vida de la actriz parisina.

También es un encuentro registrado por la historia el del científico Albert Einstein y el escritor Franz Kafka cuando rondaban los 30 años, en 1911, en el salón literario de Berta Fanta, en Praga. Acerca de la posible conversación entre estos genios antes de convertirse en figuras del siglo XX trataFranz & Albert, de Mario Diament (autor de la premiada Un informe sobre la banalidad del amor, inspirado en la relación entre Martin Heidegger y Hannah Arendt), protagonizada por dos actores jóvenes no tan conocidos por el gran público, Miguel Sorrentino y Julián Marcove. “Los elegimos así porque así eran Kafka y Einstein en ese momento”, dice el director Daniel Marcove, un experto en llevar pinceladas de grandes biografías a escena (Van Gogh y El sable, con Rodolfo Bebán como Juan Manuel de Rosas, ambas de Pacho O’Donnell).

“Me gustan las obras con personajes históricos, crean la ilusión de lo posible y tienen una energía especial porque el teatro es vida y la vida es teatro”, dice Marcove, que no le teme a la densidad de esos nombres: “Si bien en general el público ya tiene una idea, un estereotipo del personaje, no se trata de copiar porque nadie sabe cómo eran con exactitud. A los actores les pedí que leyeran, que se nutrieran pero como para tener un aroma, nada más, que lo histórico fuera un trampolín y no un ancla para la actuación”.

SIN PREJUICIOS

La psicología también ha dado mucha tela para cortar a las ficciones y, en especial, al teatro: reuniones entre desconocidos, conflictos, monólogos, intimidad, paranoias, en fin, una variedad de elementos aprovechables para batidos con más o menos efecto como Toc Toc o Bajo terapia. En ese mundo tan cercano a los porteños, los padres del psicoanálisis vienen a calzar justo como protagonistas con convocatoria asegurada. Un muy buen ejemplo fue, en 2012 y 2013, la obra del estadounidense Mark St. Germain, La última sesión de Freud, con dirección de Daniel Veronese y los enormes trabajos de Luis Machín como el medievalista y escritor C. S. Lewis y Jorge Suárez como el barbado analista.

Abordar la figura del otro gran teórico y docente, el francés Jacques Lacan, fue el desafío al que se animó otro psicoanalista, Pablo Zunino, también periodista, ex crítico teatral y autor de Las obras completas del doctor Lacan, que estrenó en 2012 y hoy continúa en su tercera versión que lo tiene además como el protagonista.

“Me basé en un dato apócrifo que dice que en 1969 Lacan no tuvo público para una de sus charlas por lo que se quedó hablando con su secretaria española (la actriz Silvia Armoza). Se trata de un personaje muy servido teatralmente, con mucha carnadura, y lo que traté es que no fuera sólo una obra discursiva sino con acción, que pasaran cosas, que tuviera humor”, dice Zunino que no duda a la hora de explicar las razones de su elección: “La singularidad. Un nombre propio es un nombre propio, cada historia clínica es única. No es lo mismo una obra más sobre familias. Familias hay muchas, Lacan es único”.

La magia del espectáculo lo hizo posible. En el departamento de Woody Allen en Nueva York se juntaron Freud, Lennon, Einstein y Perón. Y el escritor, actor y director debe decidirse por uno de ellos para escribir una biografía, por lo que cada uno tratará de mostrar sus luces y ocultar las sombras. La obra se llama Encuentro de genios y es el debut como autor teatral del periodista y conductor Beto Casella, a quien acompañan el director Roberto Antier y los actores Juan Palomino (Perón), Alejandro Fiore (Freud), Nicolás Pauls (Einstein), Pablo Novak (Lennon) y Gerardo Baamonde (Allen). “Es una comedia atrevida que se desprende la biopic y donde me hice cargo de mi propio Perón -reconoce Palomino-. Tuve que romper prejuicios porque no juzgo a los personajes, trato de entenderlos y mucho más si se trata de uno histórico. Un crítico ecuatoriano fue quien me dio el mejor elogio. Me dijo que lo había ayudado a entender al peronismo.”

Otro tipo de propuesta es la de Damián Dreizik y Alfredo Allende, adaptadores de El diario de Moscú, del filósofo alemán Walter Benjamin, en el que describe su viaje a la Unión Soviética, en 1927, para observar el desarrollo de la primera experiencia marxista y de paso -¿por qué no?- encontrarse con la mujer que ama. Pero la desilusión es doble porque nada resulta como lo había soñado. “Este Benjamin surgió del mismo texto, de las descripciones, de los estados de ánimo. Era un tipo muy intelectual, al que le costaban las emociones, muy introvertido. Lo que contamos es una época, con proyecciones del cine mudo ruso de esos años, con el piano de Marcelo Katz y tres actores que escapan a lo discursivo”, dice Allende, el director, al referirse a Dreizik, como Benjamin, Ramiro Agüero y Anita Gutiérrez.

A este diverso conjunto de propuestas, podrían mencionarse dos obras con varias nominaciones a los premios ACE que ya no están en cartel. Deshonrada, de Gonzalo Demaría y dirección de Alfredo Arias, sobre el interrogatorio del Capitán Gandhi (Marcos Montes) a Fanny Navarro (Alejandra Radano), y La bestia rubia, de Andrés Gallina, con el protagónico de Nelson Rueda, como el padre Carlos Mugica, y la dirección de Tatiana Santana.ß

DESPEDIDA EN PARÍS

Viernes y sábados, a las 21.15, domingos, a las 19.

La Comedia, Rodríguez Peña 1062.

FRANZ & ALBERT

Sábados, a las 22.30, y domingos, a las 20.30.

El Tinglado, Mario Bravo 948.

ENCUENTRO DE GENIOS

Jueves y domingo, a las 20, y viernes y sábados, a las 21.30 (hasta el 10 de agosto). Desde el 14, en el Tabarís, de miércoles a domingos.

Teatro 25 de Mayo, Triunvirato 4444.

Tabarís, Corrientes 831.

LAS OBRAS COMPLETAS DEL DOCTOR LACAN

Sábados, a las 18.

La Comedia, Rodríguez Peña 1062.

DIARIO DE MOSCÚ

Viernes, a a las 21.

Anfitrión, Venezuela 3340.

OH SARAH (PARÍS NO ERA UNA FIESTA)

Funciones, viernes a las 21.

Teatro del Artefacto, Sarandí 760..